A menudo pasamos por allí sin verlos realmente. Sin embargo, en Martinica hay humedales por todas partes. En los valles, a lo largo de los ríos, en los manglares, en los huecos de los bosques o incluso en la curva de un sendero. Con motivo de la Día Mundial de los Humedales, que se celebra cada año el 2 de febrero, es una oportunidad para detenernos un momento... y entender mejor por qué estos entornos son tan valiosos.
En 2026, el tema rinde homenaje a los conocimientos tradicionales. Una elección que tiene sentido aquí, donde el agua, la tierra y los bosques siempre han dictado los usos, las culturas y los equilibrios de la isla.
Humedales de Martinica: espacios habitables que deben preservarse
Cuando hablamos de humedales, con frecuencia nos imaginamos pantanos o manglares. En realidad, el término abarca una gran diversidad de ambientes: ríos, charcas temporales, áreas de bosque húmedo, suelos anegados durante parte del año...
Estos espacios juegan un papel fundamental. Almacenan agua, filtran los contaminantes de forma natural y mitigan los efectos de los fenómenos meteorológicos extremos. Pero, sobre todo, albergan una biodiversidad discreta, a veces invisible, siempre esencial.
En Martinica, muchas especies animales dependen directamente de estos ambientes para alimentarse, reproducirse o simplemente sobrevivir.

Fauna silvestre que no puede vivir sin estos ambientes
Los humedales son verdaderos refugios para la vida silvestre. Los anfibios, los reptiles, las aves, los insectos y los pequeños mamíferos encuentran condiciones que no se encuentran en ningún otro lugar.
La rana hylode, por ejemplo, está estrechamente relacionada con la humedad del sotobosque y la calidad del agua. Algunos reptiles, insectos o invertebrados solo pueden completar su ciclo vital en presencia de estos ambientes. Cuando los humedales desaparecen o se degradan, se derrumban equilibrios enteros.
«A menudo olvidamos que muchos animales solo son visibles porque estos entornos aún existen. Cuando el agua desaparece, ellos también lo hacen».
— Sabine, cuidadora principal de animales en el zoológico de Martinica
Paisajes moldeados por el agua... y por el hombre
En Martinica, los humedales no son solo naturales. También son culturales. Durante generaciones, las personas han aprendido a observar las estaciones, los niveles del agua y los suelos para cultivar, pescar o viajar.
Este conocimiento, transmitido de forma oral y empírica, es una parte integral del patrimonio de Martinica. Nos recuerdan algo esencial: vivir con estos entornos, y no en contra de ellos, siempre ha sido una necesidad.
Hoy en día, estos espacios son frágiles. La urbanización, la artificialización de los suelos, la contaminación y el cambio climático ejercen una presión constante sobre los ecosistemas que ya son sensibles.
El zoológico de Martinica, un lugar para entender estos equilibrios
Ubicado en el corazón de la antigua casa de Latouche, el zoológico de Martinica se desarrolla en un valle donde el agua y la vegetación siempre han desempeñado un papel central. El jardín botánico del parque destaca especies de plantas tropicales estrechamente vinculadas a los humedales.
Esta riqueza vegetal crea un ambiente propicio para la presencia de animales que se pueden observar libremente: aves, insectos, anfibios o reptiles. También permite comprender mejor los estrechos vínculos entre la flora, el agua y la fauna.
El parque también alberga especies animales de los humedales de América Latina, como el capibara, el tamanoir o ciertas especies de reptiles. Su observación ayuda a comprender de manera concreta el papel del agua en los ecosistemas tropicales.
«Aquí todo está conectado. La planta alimenta al insecto, el insecto alimenta al animal y el agua es el centro de todo».
— Jimmy Limousin, director del zoológico de Martinica

Sensibilizar hoy para preservar el mañana
El Día Mundial de los Humedales no es solo una fecha simbólica. Es un recordatorio. El hecho de que estos entornos están vivos, son frágiles y necesitan atención para seguir desempeñando su papel.
En el zoológico de Martinica, la sensibilización implica la observación, los intercambios con los equipos y el descubrimiento gradual de los vínculos entre las especies y su entorno. Entender cómo vive un animal también significa entender lo que necesita para sobrevivir.
Un patrimonio natural para transmitir
Los humedales son aliados frente al cambio climático, refugios para la biodiversidad y testigos de una antigua relación entre el hombre y la naturaleza. En Martinica, su protección es una cuestión ecológica, pero también cultural.
El Día Mundial de los Humedales nos invita a cambiar nuestra perspectiva. Reducir la velocidad. Para que te escuchen. Y tomar conciencia de que estos entornos, a menudo discretos, son esenciales para el equilibrio de la isla... hoy y mañana.


