
Zopilote negro
Coragyps atratus

Zopilote negro: el gran limpiador de la naturaleza
Con su plumaje oscuro, su cabeza desplumada y su silueta robusta, el zopilote negro (Coragyps atratus) posee una apariencia fácilmente reconocible. Este buitre del Nuevo Mundo habita en una vasta parte del continente americano, desde el sur de Estados Unidos hasta Sudamérica, pasando por Centroamérica y algunas islas del Caribe. Es una especie muy adaptable que frecuenta entornos variados: espacios abiertos, bordes de bosques, sabanas, pastizales e incluso zonas transformadas por las actividades humanas.
El zopilote negro es, ante todo, un carroñero: se alimenta principalmente de cadáveres de animales. Esta dieta le confiere un papel ecológico fundamental. Al consumir animales muertos, los buitres contribuyen a la eliminación rápida de los restos y al reciclaje de la materia orgánica. Como oportunista, el zopilote negro también puede complementar su alimentación con huevos o pequeños animales.
Es también una especie particularmente sociable. Se observa a los zopilotes negros en grupo con frecuencia mientras se alimentan, se desplazan o descansan. Los lazos familiares pueden perdurar después de que las crías aprenden a volar, ya que los padres continúan alimentándolas durante varios meses. Durante la reproducción, la pareja no construye un nido propiamente dicho: los huevos se depositan en un lugar resguardado, como una cavidad, un árbol hueco o un espacio protegido en el suelo. La puesta suele constar de dos huevos, que son incubados por ambos padres durante unos 35 a 38 días.
















Quelques anecdotes

Aprovecha el olfato de otros buitres
El zopilote negro posee una vista excelente, pero su olfato es mucho menos desarrollado que el del aura gallipavo. Por ello, puede observar a esta última en pleno vuelo y seguirla cuando desciende hacia una carroña. ¡Una estrategia eficaz para encontrar alimento sin necesidad de detectarlo él mismo por el olor!

Un buitre que no canta
A diferencia de muchas aves que se pueden ver en el zoológico (guacamayo azul, flamencos , etc.), el zopilote negro no posee una siringe funcional, el órgano que permite producir cantos complejos. ¡Por lo tanto, es imposible escucharlo trinar! Para comunicarse, emite principalmente siseos, gruñidos y sonidos roncos.
